INDICE
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Presentación
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Introducción
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Definición
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Objetivos
- Objetivos terapéuticos
- Objetivos de gestión
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Indicaciones
- Requerimientos básicos para la recomendación de la asistencia a HDP
- Indicaciones clínicas del HDP
- Trastornos psicóticos
- Trastornos de personalida
- Trastornos afectivos
- Trastornos de alimentación
- Diagnóstico diferencia
- Ubicación física
- Lugar en la red sanitaria
- Hospitales de Día específicos vs heterogéneos
- Organización interna
- Reunión del equipo
- Programación terapéutica
- Alta y derivación del paciente
- Documentación Clínica
- Actividades terapéuticas básicas
- Actividades terapéuticas complementarias
- Capacidad asistencial
- Recursos de personal
- Necesidades de espacio
- Recursos materiales diagnósticos, terapéuticos y administrativos
- La reforma de la asistencia psiquiátrica iniciada en las Diputaciones
Provinciales en 1981 y relanzada por las Comunidades Autónomas desde 1983 se
generalizó y recibió un impulso definitivo con la aprobación de la Ley General
de Sanidad de 1986, que entre otros avances significó la integración de la
asistencia psiquiátrica y de la salud mental en el Sistema Nacional de Salud, y
desplazó la cultura organizacional psiquiátrica desde los hospitales
psiquiátricos a la comunidad.
- El desarrollo asistencial del nuevo modelo de atención a la salud mental ha
generalizado la creación de servicios psiquiátricos integrados en el sistema
sanitario general, próximos a la población y atendidos por equipos
multiprofesionales que trabajan en red, de forma coordinada con otros servicios
de atención especializada, los servicios de atención primaria y los servicios
sociales. Sin embargo, a pesar de importantes desarrollos, persisten
desequilibrios territoriales, insuficiencias internas y deficiencias
estructurales que aconsejan nuevas actuaciones.
- Sin perjuicio de las competencias, que en materia de planificación
sanitaria, corresponden a las Comunidades Autónomas, el INSALUD tiene la
responsabilidad de proveer los servicios asistenciales necesarios para atender
adecuadamente las necesidades sanitarias de la población. Desde esta
perspectiva conviene recordar que la Ley General de Sanidad establece para que
la atención a los trastornos mentales se haga en el ámbito comunitario y para
ello se potencien entre otros los servicios ambulatorios y la hospitalización
parcial.
- A pesar de lo establecido en la Ley General de Sanidad, una de las
insuficiencias de la red de servicios psiquiátricos es la falta de dispositivos
de hospitalización parcial. Los hospitales de día para adultos son escasos en
número y con dotaciones dispares.
- La hospitalización parcial en psiquiatría, como elemento diferenciado en la
red de servicios de salud mental, aporta un modelo asistencial flexible,
integrador, intensivo, coordinado y coste-eficiente, capaz de configurar una
oferta de servicios adaptada a las características del área a la que sirve,
mejorando y complementando al mismo tiempo los servicios ambulatorios y los de
hospitalización completa convencional.
- El INSALUD, en su plan estratégico, se propone la potenciación de programas
de hospitalización parcial como alternativa a la hospitalización completa
médico-quirúrgica. En el momento actual de la asistencia psiquiátrica la
hospitalización parcial emerge como el recurso más importante entre el hospital
general y el tratamiento ambulatorio estándar.
- Por todo lo anterior, la Subdirección General de Atención Especializada del
INSALUD constituyó un grupo de trabajo integrado por las sociedades
profesionales representativas a nivel del Estado, para elaborar esta guía de
gestión para la hospitalización de día psiquiátrica para adultos.
La hospitalización parcial se introduce tras la segunda guerra mundial en
paralelo al movimiento de desinstitucionalización con el cierre de los
manicomios, la aparición de las comunidades terapéuticas como alternativas a
éstos, y de las psicoterapias de grupo. El desarrollo ha sido desigual en
cuanto a modelos, funciones, oferta de servicios y tipo de pacientes.
Se trata de un servicio ambulatorio, que provee de un tratamiento más
intensivo y estructurado que el ambulatorio normal durante una parte del día,
que conforma un sistema menos restrictivo que la hospitalización, estando
dirigido a evitarla, servir de puente entre ésta y la comunidad, y aumentar el
nivel de funcionamiento de enfermos mentales graves.
Según la Asociación Americana de Hospitalización Parcial: "La
Hospitalización Parcial es un programa de tratamiento ambulatorio, activo y de
tiempo limitado, que ofrece servicios clínicos estructurados, coordinados y
terapéuticamente intensivos dentro de un ambiente ("milieu")
terapéutico estable... emplea un esquema integrado, global y complementario de
enfoques reconocidos de tratamiento... Los programas están designados para
servir a personas con deterioro significativo secundario a un trastorno
psiquiátrico, emocional o conductual, y también para tener un impacto clínico
significativo sobre el sistema de apoyo del paciente... El programa debe ser
una unidad organizada, separada e identificable aunque integrada dentro de la
continuidad de servicios de salud mental". Esta definición se reelabora en
el presente documento.
En la práctica los centros siguen modelos teóricos diversos, los resultados
son desiguales y, en general, poco evaluados. Son escasos, probablemente por la
falta de definición y la ausencia de un sistema de indicadores fiables que
permitan una evaluación clara.
Esta guía pretende dar respuesta a estos problemas, desarrollando un modelo
de organización de la hospitalización de día psiquiátrica para adultos con una
definición y funciones claras, adaptable a las redes del sistema de salud
actuales, y con programas de actividades, dotaciones y normas acordes con los
modernos criterios de gestión sanitaria, y evaluación.
Se entiende por hospital de día psiquiátrico (en adelante HDP) un
dispositivo asistencial de tratamiento activo de trastornos mentales en régimen
de día. Es por tanto un instrumento de prevención secundaria.
- Se entiende por dispositivo asistencial una institución sanitaria
integrada en la red de prestación de cuidados médicos del sistema de
salud.
- Se entiende por tratamiento activo la aplicación de todas aquellas
técnicas y procedimientos terapéuticos que el avance científico y la
experiencia clínica han demostrado como efectivas para el alivio, mejoría o
curación de un proceso patológico que se encuentra en actividad.
- Se entiende por trastorno mental aquellos que se encuentra
contenidos en y definidos por las clasificaciones psiquiátricas al uso y,
específicamente, por la décima edición de la clasificación Internacional de
Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud: CIE-10.
- Se entiende por régimen de día la asistencia prestada durante la
jornada diurna lo que ha de suponer, al menos, la posibilidad de que el
paciente permanezca en el dispositivo asistencial durante 5 horas.
El Hospital de Día Psiquiátrico ha de ser distinguido de los siguientes
dispositivos de la red sanitaria y de servicios sociales que tiene en común con
el HDP solamente el ser utilizados por pacientes que permanecen en la
comunidad.
- Centro o programas de tratamiento ambulatorio. Destinado a proporcionar
tratamiento y seguimiento puntuales en régimen ambulatorio a pacientes
psiquiátricos. Un ejemplo puede ser una clínica de litio o un programa de
neurolépticos depot. Un HDP puede disponer de programas propios de estos
centros pero su espectro de actividades es mucho más amplio.
- Centro de rehabilitación ambulatoria. Destinado a proporcionar un programa
de rehabilitación a aquellos pacientes estabilizados. Se le ha llamado también
Centro de Día, terminología que induce a confusión. Un HDP puede desarrollar
algún programa de rehabilitación específico pero su actividad básica está
focalizada en el tratamiento activo.
- Club de Enfermos o Centro Psicosocial. A este dispositivo también se le ha
llamado Centro de Día. Proporciona cobertura de ocio y favorece la
resocialización de pacientes psiquiátricos estabilizados que viven en la
comunidad (generalmente pacientes de larga evolución con déficits moderados).
El HDP no desarrolla programas específicos de este tipo.
- Taller Protegido o Centro Laboral Protegido. Es un centro de trabajo
protegido para personas con diversos grados de minusvalía psíquica. No
pertenece a la red sanitaria y puede estar encuadrado en los servicios sociales
especializados o funcionar bajo diversas formas jurídicas. El HDP no desarrolla
programas específicos de este tipo.
4.1. Objetivos terapéuticos
- Actuar sobre el cuadro clínico que presenta el paciente buscando la
mejoría, la desaparición de los síntomas y la remisión parcial o total del
mismo. Esta acción se encuadra dentro de la prevención secundaria de la
enfermedad.
- Actuar sobre las circunstancias sociales y familiares que modulan el curso,
la respuesta a los tratamientos y el pronóstico de la enfermedad. Esta acción
se encuadra dentro de la detección de factores de protección y de riesgo y de
la actuación específica sobre ellos.
- Actuar sobre las secuelas del proceso patológico, sean estas transitorias o
estables, debidas a la patología o secundarias a los tratamientos. Esta acción
se encuadra dentro de la prevención terciaria de la enfermedad.
- Actuar sobre las consecuencias sociales del enfermar mental. Se incluyen
aquí las acciones para la minimización del estigma social así como acciones
destinadas a promover y mejorar la actitud y la colaboración del entorno
inmediato del paciente y, eventualmente, la prestación de ayuda específica a
dicho entorno (fundamentalmente a la familia). Esta acción se encuadra dentro
de las labores facilitadoras de reinserción social.
En definitiva persigue un aumento de la calidad de vida y la satisfacción
(disminución del sufrimiento) de los pacientes con trastornos graves de salud
mental y de su entorno próximo (familia), mediante la:
- disminución y/o afrontamiento de la sintomatología psiquiátrica,
- la prevención y reducción de recaídas,
- la prevención del deterioro,
- el mejor ajuste y funcionamiento familiar y social de los pacientes.
Las acciones anteriores pueden ser desarrolladas de forma simultánea o
sucesiva en cada caso concreto, teniendo siempre en cuenta que la primera
acción, el tratamiento de la patología activa, es la que condiciona la
presencia y permanencia del paciente en este dispositivo. El cese o mejoría
significativa de dicho cuadro clínico activo planteará el alta del paciente y
su derivación a otro dispositivo de la red donde proseguir su tratamiento y/o,
en su caso, las tareas de rehabilitación y reinserción social.
Mientras se logran estos objetivos la estancia en el HDP favorece:
- en los casos en los que ha habido una crisis, la transición desde la
ruptura del funcionamiento personal que supone la enfermedad a una adaptación
progresiva a la vida comunitaria afrontando lo sucedido y mejorando los
recursos y habilidades sociales del paciente;
- en los casos en los que se parte de un funcionamiento crónicamente
desadaptativo (trastornos de personalidad graves, psicóticos con gran repliegue
autístico), un cambio en los pacientes hacia nuevas pautas de interacción con
él mismo y con los demás.
4.2. Objetivos de gestión
Han de ser considerados siempre como objetivos subordinados a los
terapéuticos y pueden enumerarse así:
- Disminuir el número de ingresos y reingresos en hospitalización
completa.
- Disminuir las estancias en hospitalización completa.
- Disminución de la frecuentación de los servicios de urgencias y de otros
servicios sanitarios.
- Descargar y complementar el tratamiento en el sistema ambulatorio.
- Promover la participación de las familias en el proceso terapéutico.
- La rentabilización de los recursos mediante la utilización de técnicas
grupales.
Estos objetivos tienen fundamentaciones diversas pero confluentes:
- La minimización de la separación del paciente de su medio habitual;
- La reducción del estigma que supone el ingreso;
- La rentabilización de las camas en las unidades de corta estancia;
- El cumplimiento de los tratamientos farmacológicos;
- La reducción de los costes de la enfermedad, evitando reingresos, recaídas
y mejorando el funcionamiento social, disminuyendo los costes sociales,
familiares y laborales.
Son objetivos de gestión de un HDP comunes a otros recursos sanitarios,
entre otros, los siguientes:
- La elaboración de unos indicadores de gestión consensuados, sensibles y
específicos, que permitan la evaluación automática de la eficacia y
eficiencia;
- La motivación de los profesionales mediante la participación en la toma de
decisiones organizativas y clínicas;
- La coordinación entre los recursos de salud mental del Area de salud
correspondiente;
- La participación en los programas de docencia postgraduada de MIR, PIR y
enfermería especializada;
- La colaboración con asociaciones de familiares y voluntariado.
5.1. Requerimientos básicos para la recomendación de la asistencia a
HDP
- El paciente ha de disponer de cobertura social que garantice su alojamiento
y cuidados, si los precisa, durante el periodo de tiempo que no cubre el
HDP.
- El paciente ha de ser capaz de desplazarse hasta el HDP desde su lugar de
residencia, por sí mismo o facilitado por instancias sanitarias o
sociales.
- El paciente ha de aceptar y ser capaz de colaborar mínimamente con el
programa terapéutico del HDP. Esta aceptación ha de procurar hacerse extensiva
a la familia o persona/s con las que conviva el enfermo.
5.2. Indicaciones clínicas del HDP
Los trastornos psiquiátricos en los que existe consenso general de la
indicación de HDP, son los pertenecientes a los siguientes capítulos de la
CIE:
- F20-29: esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastorno de ideas
delirantes.
- F30-39: trastornos del humor.
- F40-49: trastornos neuróticos y secundarios a situaciones estresantes. En
aquellos casos cuya gravedad aconseje el empleo de HDP y con la probable
excepción de los trastornos somatomorfos.
- F50: trastornos de la conducta alimentaria, bajo la forma de programas
específicos.
- F60-69: trastornos de la personalidad y del comportamiento del adulto. Con
la excepción del trastorno disocial, incluido cuando se presenta en
comorbilidad con otra categoría diagnóstica, o cuando los rasgos disociales son
predominantes.
Los trastornos psiquiátricos en los que existe consenso general de que no
hay indicación de HDP son:
- F00-09: trastornos mentales orgánico incluidos los sintomáticos.
- F10-19: trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de
drogas psicotropas.
- F70-79: retraso mental moderado a grave, incluido cuando se presenta en
comorbilidad con otra categoría diagnóstica.
Sea cual sea el grupo diagnóstico al que pertenezca un paciente y salvo
aquellos casos en que el citado grupo diagnóstico supone en sí mismo una
contraindicación, el perfil general de los pacientes del HDP puede resumirse
así:
- Pacientes con sintomatología activa.
- Capaces de entender y colaborar en su tratamiento.
- Sin conductas gravemente disruptivas o heteroagresivas.
- Sin riesgo de suicidio que requiera ingreso a tiempo completo.
No son indicaciones válidas para la admisión presentar exclusivamente:
- Necesidades de cuidados mínimos diurnos o otra forma de asistencia no
sanitaria derivada de la falta de cobertura familiar durante el horario
laboral.
- Problemas de socialización y/o comunicación, sin otra patología
subyacente
Teniendo en cuenta estas variables las indicaciones más reconocidas de HDP
son:
6.1. Trastornos psicóticos:
- Primeros brotes psicóticos. Con un funcionamiento por debajo de sus
posibilidades, tendencia al aislamiento o alejamiento afectivo, pérdida de la
autoestima o dificultades para manejar las emociones que aparecen tras la
ruptura psicótica. El HDP es un recurso poderoso para educar en la enfermedad,
fomentar la conciencia de ésta, hacer de soporte para encajar y superar la
crisis, ayudando a reiniciar satisfactoriamente la vida previa y, si no es
posible a efectuar, las actividades más adecuadas a partir de ese momento,
previniendo recaídas.
- Pacientes con grave aislamiento, especialmente si es de larga evolución,
con escasos contactos, y que no puedan integrarse en actividades normalizadas o
de rehabilitación sin un tratamiento intensivo previo, ya sea por
desmotivación, ansiedad, autorreferencialidad, u otros.
- Pacientes psicóticos con graves dificultades para afrontar su enfermedad,
con riesgo de no cumplimiento del tratamiento ambulatorio.
- Pacientes que no mejoran ambulatoriamente y se presupone que en un medio
terapéutico más intensivo y con mayores interacciones interpersonales
mejorarán. El medio terapéutico facilita muchos aspectos necesarios para
iniciar y potenciar el tratamiento, desde la adquisición de conciencia de
enfermedad a la motivación y esperanza de cambio, aprender a verbalizar
emociones, reconocer y regular afectos y dar las posibilidades de testar la
realidad con otros miembros del HDP.
- Pacientes con una reagudización de su sintomatología psicótica, que no
precisan hospitalización completa, o que habiendo sido hospitalizados se
encuentran en condiciones de ser dados de alta en la Unidad de Agudos si
cuentan con un tratamiento intensivo en el HDP.
6.2. Trastornos de personalidad:
Los trastornos de personalidad pueden tener un lugar para su tratamiento en
el HDP. Sin embargo es necesario tener en cuenta que la presencia de estos
pacientes junto a pacientes psicóticos y otras patologías ha de ser manejada
convenientemente, sobre todo en el caso del trastorno límite.
La presencia de rasgos prominentes de personalidad antisocial, asociados a
otro trastorno de personalidad, han de ser evaluados individualmente para
establecer la indicación o no de tratamiento en el HDP. En cualquier caso estos
trastornos exigen la disposición de un programa específico de tratamiento y
actividades, evaluando cuidadosamente las ventajas e inconvenientes del empleo
de espacios y procedimientos comunes.
La indicación más frecuente de tratamiento en el HDP es la de situaciones
subagudas, paciente crónicamente conflictivos, difíciles de tratar y manejar
ambulatoriamente, que con frecuencia tienen una historia previa de ingresos
repetidos:
- Pacientes motivados que necesitan una intensidad, un tipo de tratamiento
específico o un grado de contención que no se puede dar ambulatoriamente:
- Pacientes dependientes, en algunos casos consumidores de recursos de
urgencia y de medicina primaria, que demandan permanente ayuda y no encuentran
un lugar que la asuma.
- Pacientes con rasgos fóbicos, evitativos, que fracasan en sus intentos de
integración en una vida normalizada si no reciben un apoyo suficiente.
- Pacientes con sintomatología obsesivo-compulsiva grave y limitante.
- Pacientes con rasgos o trastornos de personalidad histriónicas o límites,
en algunas fases de su evolución.
- Pacientes sin motivación, conflictivos, con utilización frecuente del
hospital. Los diagnósticos más frecuentes en este grupo son los trastornos
límite, narcisista o histriónico de la personalidad.
6.3. Trastornos afectivos
- Pacientes recuperándose de una fase maníaca o hipomaníacos que necesitan un
seguimiento y ajuste de medicación frecuente.
- Pacientes recuperándose de una depresión o estancados en ésta, dónde es
importante ajustar el nivel de activación y la presión vivida desde el entorno
a la situación del paciente, potenciando adecuadamente los recursos de
éste.
6.4. Trastornos de alimentación
El HDP es una buena alternativa a la Hospitalización completa en algunos
casos y, sobre todo, facilita que los ingresos hospitalarios sean cortos.
Permite el tratamiento de casos complicados, por ejemplo, con trastorno de
personalidad grave, que pueden beneficiarse de un tratamiento terapéutico
activo e intensivo, y de una supervisión de su nutrición.
La especificidad del tratamiento de los trastornos de alimentación en HDP
supone:
- Que se coma en él
- Que se cuente con una enfermería entrenada en el manejo de estos
trastornos
- Que se cuente con facultativos formados en el tratamiento de estos
trastornos
- Parte del tratamiento es compartido con el resto de los pacientes, pero son
necesarias en mayor medida que en otros pacientes terapias y actividades
específicas.
- Coordinación con el equipo multidisciplinar que lleva el caso.
6.5. Diagnóstico diferencial
- En algunos casos con pacientes de diagnóstico difícil dónde es relevante
llegar a este y es necesario un periodo de observación, el hospital de día es
un medio ideal al permitir gran variedad de interacciones y oportunidades de
esclarecimiento al tiempo que se evita un ingreso hospitalario completo.
7.1. Ubicación física
El HDP debe estar situado en el entorno de la comunidad a la que sirve y su
emplazamiento ha de atender a criterios de accesibilidad en función de
distancias y transporte público, y de organización y funcionamiento.
La ubicación del HDP en relación con otros dispositivos del área puede ser
muy variable, sin que por ello hayan de verse perjudicados sus objetivos y
funciones. No obstante no hay que ignorar que el hecho de compartir espacio con
otro dispositivo de la red puede influir el perfil de actuación del HDP.
En principio se considera la ubicación más idónea la que establece una
personalidad propia para el HDP sin perjuicio de los lazos jerárquicos que
correspondan en el organigrama específico del área de salud.
Esta ubicación ha de preservar una relación muy fluida y preferente con las
unidades de hospitalización breve y con los equipos de salud mental
ambulatorios junto con un canal constante en la derivación, al alta, de los
pacientes del HDP hacia dichos dispositivos.
7.2. Lugar en la red sanitaria
El HDP es un dispositivo sanitario situado en una posición intermedia entre
las camas psiquiátricas y los dispositivos ambulatorios. En un sistema en el
que el equipo de atención psiquiátrica ambulatoria coordina la atención que ha
de recibir el paciente, la relación HDP con otros servicios habrá de hacerse de
acuerdo con éste.
- Acceso desde el equipo ambulatorio comunitario y desde las unidades de
agudos (casos en los que el HDP es utilizado para acortar estancias). En este
caso se informará de la derivación al equipo de salud mental comunitario.
- Derivación al equipo comunitario ambulatorio. En determinados casos envía
directamente pacientes a la unidad de agudos o a unidades de rehabilitación.
Estas acciones tienen que ser conocidas y asumidas por el equipo ambulatorio
que es quien garantiza la continuidad de cuidados a largo plazo.
7.3. Hospitales de Día específicos vs heterogéneos
Se recomiendan los HDP heterogéneos en los que se tengan los recursos
necesarios para poder realizar programas individualizados de tratamiento que
den cobertura a las necesidades específicas de distintos pacientes.
En cualquier caso las necesidades de la red de servicios de cubrir un
espectro amplio de pacientes o grupos específicos determinarán el tipo de
hospital de día psiquiátrico.
7.4. Organización interna
El HDP se organiza como una estructura jerárquica en cuanto a la gestión del
personal técnico, administrativo y de servicios y como una estructura flexible
en cuanto a la atención a los pacientes. Dicha prestación de servicios se
organiza en actividades terapéuticas diferenciadas e identificadas con
responsables nominalmente asignados a las mismas.
Sobre el catálogo de actividades que ofrezca el HDP se confeccionará el
programa individualizado para cada paciente, que comprenderá fundamentalmente
los objetivos a alcanzar, el horario, el número y secuencia de las actividades
en las que participará el paciente, además, las actuaciones con su entorno
próximo, especialmente la familia.
Esto es posible llevando a cabo las siguientes actividades y con los
siguientes procedimientos:
7.4.1. Reunión del equipo
De contenido funcional, centrada en los aspectos operativos del estado, la
evolución, y las actividades de los pacientes.
- Programación de ingresos aceptados tras evaluación, determinación del
responsable facultativo y enfermería, y del protocolo o programa a
aplicar.
- Análisis de posibles altas, estrategia y medidas a tomar en el caso de que
el paciente vaya destinado a cualquier dispositivo de la red (incluyendo el
encargo de la preparación de la documentación del alta).
- Evaluación del trabajo realizado. Periódicamente se analizan las
actividades, grupos y talleres, cumpliendo un objetivo de supervisión y
resolución de problemas de equipo, haciendo énfasis en la evaluación del
trabajo con los pacientes de especial dificultad.
- Reevaluación de las programaciones terapéuticas de los pacientes que
cumplen el tiempo previsto de ingreso.
7.4.2. Programación terapéutica
Durante la primera semana de ser admitido en el HDP todo paciente dispondrá
de una programación terapéutica establecida por objetivos. Dichos objetivos se
jerarquizarán según el criterio de priorizar estratégicamente lo más urgente
sobre lo más importante y de esto sobre lo más nuclear, bien entendido que el
objetivo general del programa terapéutico deberá estar basado y construido
precisamente sobre la evaluación de las posibilidades de resolución de lo
considerado nuclear. Cada paciente tendrá un facultativo responsable de la
programación terapéutica y de su cumplimiento.
La programación terapéutica se hará siguiendo la metodología habitual:
- Definición del problema (o problemas) según el diagnóstico.
- Formulación de los objetivos basándose en los problemas detectados.
- Elección de las técnicas terapéuticas y actividades que, razonablemente,
permiten esperar la consecución de los objetivos.
- Estimación del plazo previsible para la consecución de los objetivos.
- Determinación de los profesionales del equipo que han de intervenir,
establecimiento de las modalidades de intervención y de los modos de
coordinación de dichas intervenciones.
- Determinación de los recursos materiales necesarios.
- Reevaluación de la consecución de los objetivos si se sobrepasa el plazo de
consecución previsto en su programa individualizado de tratamiento.
- Evaluación final y alta.
7.4.3. Alta y derivación del paciente
El alta del paciente se producirá con las modalidades habituales de las
altas hospitalarias, previa reunión en la que se analizarán las razones y
conveniencia de la misma. Al no tratarse de un dispositivo de tratamiento
coercitivo el alta voluntaria a petición del paciente o de su representante
legal, en el caso de incapacidad, es una posibilidad abierta.
Los criterios de alta son:
- Consecución de los objetivos previstos en el programa terapéutico.
- Fracaso de las expectativas de consecución de dichos objetivos.
- Cuando se considere que en ese momento el paciente puede beneficiarse más
de un tratamiento en otro dispositivo asistencial.
El informe de alta ha de contener las razones de la derivación del paciente
al dispositivo de la red considerado más idóneo para seguir el tratamiento.
El dispositivo que ha de recibir al paciente ha de ser informado y
participar en el proceso del alta, que en muchos casos es progresivo hasta que
su adaptación a la nueva situación sea adecuada.
7.5. Documentación clínica.
Todo paciente del HDP dispondrá desde su ingreso en el mismo de una carpeta
o carpeta individual que ha de contener, al menos, los siguientes
documentos:
- Datos de filiación, administrativos y sociodemográficos.
- Informe de derivación del centro o dispositivo del cual procede.
- Historia psiquiátrica.
- Examen del estado mental en el momento de la admisión.
- Diagnóstico.
- Programa terapéutico inicial con expresión de los procedimientos a
utilizar, los objetivos a alcanzar y las evaluaciones.
- Hojas de tratamientos biológicos.
- Hojas de evolución clínica.
- Documentación de enfermería.
- Protocolos específicos en los que está incluido.
- Exámenes diagnósticos complementarios (biológicos y psicológicos).
- Informe de alta-derivación.
La aportación terapéutica más característica del HDP es la condición
terapéutica del medio. En este medio terapéutico se desarrolla el programa de
tratamiento.
8.1. Actividades terapéuticas básicas
Actividades grupales:
- Psicoterapia de grupo.
- Grupos comunitarios.
- Terapia ocupacional. Talleres de trabajo individual y grupal, incluyendo
técnicas de resocialización, grupos de discusión, lectura de prensa, artes
plásticas, etc.
- Entrenamiento en habilidades sociales y resolución de problemas.
- Grupos específicos para patologías concretas: grupo de imagen corporal,
grupo pospandrial, grupo para pacientes con problemas de control de impulsos,
etc.).
Atención individualizada:
- Entrevistas individuales
- Tratamientos farmacológicos con prescripción, control y entrega diaria de
la medicación. El HDP facilita un ajuste preciso de medicación con minimización
de efectos secundarios, y abordaje de cambios de medicación.
- Psicoterapia individual breve reglada.
Atención familiar:
- Intervención familiar mediante entrevistas diagnósticas, psicoeducativas o
terapéuticas.
- Grupos multifamiliares psicoeducativos y de resolución de problemas.
8.2. Actividades terapéuticas complementarias
Psicoterapias específicas de los modelos usualmente utilizados en la
clínica
Actividades socioterápicas:
- Programa de facilitación del alta
- Desarrollo del asociacionismo entre pacientes y familiares.
Tratamientos biológicos:
- Terapia electroconvulsiva. Solo cuando se garanticen los requerimientos
técnicos (anestesia, reanimación, etc.).
- Administración endovenosa de psicofármacos.
La gestión del HDP incluye las actividades del programa estructurado de
tratamiento, otras actividades terapéuticas, entrevistas clínicas, reuniones de
evaluación de casos con el equipo y con otros servicios. El horario del
programa estructurado de tratamiento, al menos debe abarcar cinco horas.
Además, es fundamental en el proceso de reintegración a la comunidad
impulsar desde el HDP la incorporación de los pacientes a las actividades
sociales, de formación, cultura, ocio y tiempo libre, y búsqueda de empleo de
uso común para la población general.
El HDP debe estar en condiciones de ofrecer al menos una comida a los
pacientes que será desayuno, almuerzo o cena en función del horario. En los
programas de trastornos de la alimentación el horario puede concentrarse
alrededor de las comidas principales.
10.1. Criterios previos
Hay criterios imprescindibles para la acreditación como HDP:
- Definición como centro de tratamiento activo (según lo que se especifica en
el presente documento).
- Protocolización de los criterios de admisión y exclusión con justificación
escrita de estos últimos.
- Explicitación del lugar que ocupa en la red sanitaria asistencial y de las
relaciones funcionales que mantiene con los distintos dispositivos.
- Organigrama interno.
- Criterios de alta y derivación.
- Documentación clínica homologada con los restantes dispositivos de la red
asistencial en la que se inserta.
- Definición explícita de los programas terapéuticos de los programas que
llevará a cabo, material y personal necesario, indicaciones y
contraindicaciones.
10.2. Criterios de acreditación según niveles de clasificación.
El primer nivel establece las condiciones mínimas exigibles en cuanto a
estructura física, recursos, normas y procedimientos y sistema de evaluación.
El segundo nivel establece las condiciones necesarias para un desempeño
normalizado de las funciones atribuidas al HDP. El tercer nivel supone un nivel
de excelencia.
En el anexo I se incluye un modelo para la acreditación de HDP.
11.1. Capacidad asistencial
Para dimensionar adecuadamente el dispositivo debería tenerse en cuenta que
conviene ofertar, al menos, dos actividades simultáneas para perfiles
diferenciados de pacientes, y recordar que hay pacientes que sólo acuden a
actividades determinadas, o algunos días a la semana. Además, el perfil de
pacientes y el potencial asistencial de la plantilla de personal, aconseja
diseñar el HDP con una capacidad óptima de 30 plazas de forma que la
configuración de los grupos y actividades queden aseguradas. Para garantizar la
viabilidad técnica y económica de un HDP se requiere una ocupación media mínima
de 15 pacientes diarios.
11.2. Recursos de personal.
Calculados para 30 plazas con una ocupación media del 80% y oferta del
programa asistencial básico.
- Dos psiquiatras y un psicólogo, uno de ellos con función de Jefe del
HDP.
- Personal de enfermería: mínimo de tres personas. Al menos una de ellas
enfermera, responsable de la gestión de los recursos.
- Terapeuta ocupacional.
- Trabajador social disponible.
- Auxiliar administrativo.
- Celador disponible.
Estas estimaciones de personal deberán ser mayores dependiendo del peso del
programa de contención de ingresos y del programa de tratamientos.
11.3. Necesidades de espacio.
- Un despacho por facultativo.
- Sala de reuniones/biblioteca.
- Secretaria/archivo clínico.
- Area de enfermería con despacho, y área de observación con cama, botiquín y
material sanitario.
- Almacén de material.
- Dos salas de grupo, una de ellas preparada para terapia ocupacional.
- Sala común para los pacientes, polivalente (sala de estar, juegos de mesa,
comedor,...) con un "office" anexo.
- Sala común para pacientes fumadores.
11.4. Recursos materiales diagnósticos, terapéuticos y
administrativos.
- Material clínico y de diagnóstico médico.
- Material de enfermería.
- Tests y otro material de diagnóstico psicológico.
- Material de terapia ocupacional y otras actividades socializadoras.
- Material de secretaría.
De los servicios de diagnóstico médico, podrán realizarse en el HDP las
extracciones analíticas, y el resto se remitirán a otros centros.
Todo HDP debe establecer un sistema de evaluación continuada que incluya al
menos los siguientes indicadores, cuyos estándares de referencia se enumeran a
continuación:
Indicadores de proceso.
- Número de pacientes: 23-26.
- Indice de ocupación: 75-85%.
- Capacidad de absorción de la demanda.
- Porcentaje admitidos/remitidos al HDP: 80%.
- Demora para la inclusión en programa.Monitorizar porcentaje de pacientes en
cada tramo:
- Casos urgentes: sin demora.
- Casos Preferentes: 1-3 días.
- Otros casos demora: máxima de 1 mes
- Estancia media: monitorizar el porcentaje de pacientes con estancia:
- igual o inferior a 3 meses
- Entre 3 y 6 meses.
- Superior a 6 meses
- Porcentaje de abandonos: 20-30%.
- Cumplimentación de documentación:
- Informe de evaluación al ingreso: 100%.
- Informe con diagnóstico codificado en el momento del alta: 80%.
- Informe con diagnóstico codificado a los 7 días del alta: 100%.
- Programa individualizado de tratamiento durante la primera semana: 90% de
los casos.
- Monitorizar motivos de alta: mejoría, abandono, voluntaria y
empeoramiento.
- Continuidad de cuidados. Monitorizar porcentaje de casos con:
- Alta con cita concertada: 100%.
- Tiempo transcurrido entre el alta y la primera visita en el equipo de salud
mental ambulatorio: inferior a 15 días
- Autoagresiones: menos del 5%.
- Heteroagresiones o agitaciones: menor del 10%.
- Cumplimiento de los protocolos definidos
- Indicadores de resultado.
- Número de reclamaciones: menor del 5%.
- Monitorizar el porcentaje de altas por mejoría que reingresan por la misma
causa antes de un mes: menor del 10%.
- Disminución del número de episodios de hospitalización completa en
pacientes del HDP.
- Disminución del número de estancias totales en hospitalización total de los
pacientes en HDP.
- Medir variables de resultado clínico incluyendo estado psicopatológico,
mejoría clínica global, reingresos, cumplimiento y adherencia terapéutica.
- Medir variables de satisfacción y calidad de vida de pacientes y
familiares.
- Medir variables de ajuste social, recuperación o adquisición de actividades
incluyendo las laborales.
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